sábado, 21 de noviembre de 2009

Introspectiva

Ganas de vomitar, de vomitarlo todo. Como quien desata un nudo tras pasarse horas demostrando habilidades. Contenida y conteniéndome, no hay viento suficiente para librarme de mis ganas de expulsarlo de todo. Ansias de pegarle patadas a ese conjunto que forma el mundo y sus hirientes circunstancias.

La felicidad es más de lo que tengo y menos de lo que sueño, pero prefiero huir con Morfeo si es capaz de suministrarme morfina.

El juego era arriesgado, como el de Nola y Chris jugando al ping-pong en la pomposa mansión inglesa de Match Point. Y desconozco el final de esta partida, ni siquiera sé si permitiría que fuera infinita.

Esperar y desear, un binomio que controla mis ritmos e impone melodías que basculan entre lo complejo y lo simple a una velocidad apabullante.

Silencio.








"Déjame acariciarte lentamente,
déjame lentamente comprobarte,
ver que eres de verdad, un continuarte
de ti misma a ti misma extensamente..."
(Gerardo Diego)

4 comentarios:

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  2. ... Siempre es un placer para mí asomarme a este claro de luna.

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  3. Me gusta tu casa, aunque no sea muy blanca...

    Con tu permiso me sentaré en algún rincón a escuchar el piano, leyéndote.

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